Berliner Philarmonie.
A ver, yo debo haberme vuelto un poco obsesivo con el tema músical. Sino no se explica que para un fin de semana en Berlin busque la manera de ir a escuchar la orquesta de su ciudad, en lugar de hacer turismo normal (visitar catedral-museos-cosas típicas (muro-puerta en nustro caso)). En mi defensa diré que el tiempo otoño-berlinés incentiva las actividades a cubierto. A parte tenia ganas de ver la sala.
Bien, intentaré ser corto, que últimamente no se me da muy bien. Las entradas se compran por internet. Hay entradas de pie al precio de 7 euros, pero no descubrí dónde comprarlas, así que opté por unas de 20 euros, por internet, se recogen en la taquilla. La sala está cerca de Postdamplatz, relativamente fácil de llegar. Salgo del metro y llueve, creo que como casi siempre en Berlin.
Bien, entramos y buscamos el lugar, detrás de la orquesta, segundo piso. A ver, lo primero, la sala de entrada, dónde se dejan las chaquetas, y miras cd's que no vas a comprar, i sirven bebidas que a veces si que tomas, pero no normalmente ya parece estraña. Tiene escaleras que no sabes a donde van. La chaqueta se te la quedan gratis, todo un detalle.
Después de encontrar tus escaleras, y localizar el lugar miras la sala, y es aún más rara que la entrada. Así a grandes rasgos, tiene forma de pentágono y la orquesta está en el centro. Entonces tiene varis gradas alrededor, puestas de manera aleatoria (o no tanto porque la acústica es increible), y resulta que ninguna está recta, en serio, miras la sala y parece un cuadro de Escher, y lo primero que haces es agarrarte a la barandilla y pensar, que bien que no he comprado entradas de pie. Además tiene nubes, a juego con el exterior, sólo que en vez de agua, de estas caen cables con micros (para que sirben lo explico luego), que no molestan tanto como si lloviera dentro de la sala (sobretodo a los músicos, que se les mojarian las partituras) pero que si estás dentro son muy prescindibles.
El concierto en si, pues era la filharmónica de Berlin, que algunos consideran la mejor orquesta del mundo. Yo no la había escuchado nunca en directo, y bueno, pues suena bien, muy bien. Dirigía Nelsons, y tocaban el concierto para violín de Alban Berg (raro esto de la música dodecafónica) y después la octava sinfonía de Schostrakovich.
Aquí saldrá un video del conceirto caundo lo cuelguen, de momento nos quedamos con el canal.
El conceirto estubo muy bien, creo que era mi primer concierto en una sala no vienesa. No se, me gustó y me lo pase muy bien. Aplausos al final, bises por parte de la solista, más aplausos, y fuera sigue lloviendo.
Ahora vamos a explicar para que son los micros. Los berlineses son buenas personas, y piensan que no todo el mundo vive en una ciudad donde se puede escuchar orquestas que te cagas por un precio moderado (sobretodo comparado con el sueldo). Aparte, los alemanes siempre han estado a la última en tecnología (por suerte o por desgrácia en función del momento histórico), así que en la época de internet, mulas y televisores de alta definición, deciden retransmitir en directo los conciertos por internet, y después dejarlos colgados, para que los puedas escuchar cuando quieras, previo pago de 149 euros por el abono de un año. Bien, una mente preverso-piratil peninsular estandar se preguntará porque pagar estos euros, habiendo como las hay maneras alternativas de obtenerlos. Estos lo que hacen es, primero, no vas a tener que romperte los cuernos buscando, y segundo, te vamos a grabar i retransmitir en muy muy muy alta, altisima calidad, que te cagas vaya, o sea, que ponemos tropocientos micros en la sala. Claro, tanta calidad vamos a ser capaces de apreciarla, pues no se, pero ellos por si acaso te dejan un video de prueba a ver si tu conexión y tu equipo es suficientemente bueno.
esto al fin y al cabo es propaganda gratuita que le hago a la sala, así que aquí la página oficial. Ala, lo dejamos aquí que me he enrollado un montón.
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